Olvida el vestido: el moño “a lo Bardot” de Penélope Cruz es la tendencia de peinado que arrasa este otoño
En la alfombra roja del Festival Internacional de Cine de Toronto todas las miradas se fueron a su vestido de plumas de aire nupcial. Pero el verdadero golpe de estilo estaba unos centímetros más arriba: un moño italiano reinterpretado en clave Brigitte Bardot —puro glamour y seducción—, con volumen en la coronilla, textura y un flequillo desenfadado. Lo analiza para nosotros Juanmy Medialdea, peluquero especializado en bodas y eventos, que ya lo señala como una de las grandes apuestas para la temporada 2027.
Penélope Cruz volvió a hacer lo que mejor se le da: parar una alfombra roja. Fue el pasado 15 de septiembre en el TIFF, donde acudió al estreno de La Bola Negra —la nueva película de Los Javis— y recogió el Special Tribute Award del festival. La prensa internacional se rindió a su vestido de plumas de Tamara Ralph, un diseño blanco de aire nupcial. Nosotros preferimos mirar un poco más arriba: al moño. Porque ese recogido, aparentemente sencillo, es una declaración de tendencia en toda regla.
Qué es exactamente ese moño (y por qué no es un recogido cualquiera)
No es un chignon pulido y tirante, pero tampoco un recogido improvisado: es un punto intermedio muy calculado. Toma como base un clásico —el moño italiano— y lo empuja hacia un territorio más actual y sensual, con volumen elevado en la coronilla, textura y unos mechones liberados alrededor del rostro.
“Parte de un clásico como es el moño italiano, pero llevado a un terreno mucho más actual, sensual y desenfadado. Hay una clara inspiración en Brigitte Bardot, donde el volumen, la textura y una cierta imperfección buscada consiguen que el cabello tenga personalidad y movimiento”, explica Juanmy Medialdea, peluquero especializado en bodas y eventos y director de Juanmy Medialdea Peluqueros, en Guadix (Granada).
El código Bardot está en los detalles
El volumen en la zona superior rompe la rigidez del moño italiano más clásico y aporta ese punto de glamour y seducción tan característico de Brigitte Bardot. El resultado es más juvenil y desenfadado, pero sin perder un ápice de sofisticación: el contorno no se percibe excesivamente pulido y mantiene cierta ligereza alrededor del rostro. Y si hay un detalle que lo eleva todo, está en el frontal.
“El flequillo tiene una textura muy ligera y rota, con una apertura sutil hacia los laterales que enmarca la mirada y suaviza el rostro. No llega a ser un flequillo mariposa: conserva una línea más corta y compacta en el centro, pero se abre progresivamente en los laterales para integrarse con el recogido”, detalla Medialdea. Ese juego es la clave: volumen arriba, un moño italiano trabajado, pero deliberadamente desestructurado y, en contraste, un flequillo que cae de forma aparentemente espontánea. Nada excesivamente pulido ni rígido. Textura, separación y movimiento.
¿A quién le sienta bien? (Spoiler: a casi todos los rostros)
Ese trabajo del frontal que enmarca la mirada y suaviza el rostro explica, en buena parte, por qué el peinado favorece a perfiles muy distintos:
- Rostros redondos o cuadrados: el volumen en la coronilla estiliza y alarga, mientras el flequillo abierto crea ángulos y suaviza la mandíbula.
- Rostros ovalados —el de Penélope—: les sienta prácticamente todo; aquí gana en dulzura y frescura.
- Rostros alargados: también funciona, moderando el volumen en alto y dejando que el flequillo aporte anchura a los lados.
- Frentes amplias: el flequillo, más corto en el centro y abierto en los laterales, las equilibra al instante.
- Cabellos finos: es un aliado perfecto, porque el trabajo de raíz aporta ese cuerpo que muchas melenas echan de menos.
Y no hace falta una melena larguísima: sobre un corte midi o lob como el que luce ahora la actriz, se resuelve en semirrecogido con idéntico efecto.
La mano del experto: la imperfección controlada
Aquí es donde se nota el oficio. Un recogido de apariencia tan natural esconde, en realidad, un trabajo milimétrico: decidir dónde nace el volumen, qué zonas se suavizan y qué mechones se liberan para lograr ese aire aparentemente espontáneo.
“Un recogido de estas características tiene que estar perfectamente construido por dentro para poder permitirse esa libertad por fuera. No se trata de dejar el cabello sin terminar, sino de decidir dónde queremos que aparezca el volumen, qué zonas suavizamos y qué mechones liberamos”, señala Medialdea.
“En mi forma de trabajar los recogidos para bodas y eventos busco justo ese equilibrio: una técnica y una estructura muy sólidas, pero que no sean evidentes. Hay una gran diferencia entre un peinado deshecho y un peinado trabajado para que parezca deshecho”, añade.
«La clave está en la imperfección controlada: construir perfectamente el peinado para después saber exactamente dónde romperlo.» Juanmy Medialdea
El moño que completa el ‘total look’
Hay peinados que decoran y peinados que construyen un look. El de Penélope es de los segundos. El recogido despeja el cuello y el escote pronunciado del vestido de plumas, y deja todo el protagonismo a la piel —con esas pecas naturales tan suyas— y a la joya. La textura vaporosa de las plumas dialoga con el volumen suave del pelo, y el aire romántico y algo salvaje del moño remata un estilismo sensual sin caer en lo previsible.
“Ahí reside gran parte de la elegancia de este look: recuperar un código clásico y reconocible como el moño italiano y transformarlo, a través de la textura, el volumen y el trabajo del frontal, en una imagen contemporánea, femenina y sofisticada”, resume Medialdea.
La tendencia que viene: bodas e invitadas 2027
Lo que en una alfombra roja parece un guiño puntual, para un profesional es una señal. Bajo ese aire desenfadado hay un trabajo de texturización preciso —el que sostiene los volúmenes y crea los efectos—, y ahí es donde Medialdea ve recorrido mucho más allá del photocall.
“Debajo de ese aire aparentemente espontáneo hay un buen trabajo de texturización para conseguir esos volúmenes y esos efectos. Lo veo como una de las grandes apuestas para la temporada de eventos 2027, tanto para novias como para invitadas”, adelanta el peluquero.