Caída del cabello en otoño: qué puedes hacer hoy para frenarla (y cuándo preocuparte de verdad)
El árbol no llora cuando se le caen las hojas: se está renovando. Con tu pelo, en otoño, pasa algo muy parecido. Felicitas Ordás —presidenta del Club Fígaro y pionera del cuidado capilar de bienestar en España con su Hair Spa Eksperience by Felicitas Hair, ubicado en Mataró — nos cuenta por qué se cae más estas semanas, qué depende de ti y cuándo pedir cita.
Cada otoño se repite la misma escena: de golpe encuentras más pelo del habitual en el cepillo, en la almohada, en el desagüe de la ducha… y saltan todas las alarmas. Respira. La caída estacional es uno de los fenómenos más normales —y más pasajeros— del calendario capilar. Después del verano, una parte del cabello entra de forma natural en su fase de «reposo» y, unas semanas más tarde, se suelta para dejar sitio al pelo nuevo. No es que estés perdiendo tu pelo: es que lo estás cambiando.
«Cada otoño veo entrar a clientas asustadas, con el móvil lleno de fotos del cepillo. Y casi siempre les digo lo mismo: tu pelo no se está cayendo, se está renovando.» Felicitas Ordás.
Y quien lo dice sabe de lo que habla. Felicitas Ordás cuenta con más de 30 años de experiencia: dirige Felicitas Hair (Mataró), preside el Club Fígaro y es embajadora de Revlon Professional en España, además de una de las voces pioneras en el país en entender el cuidado capilar como una forma de bienestar. En su salón, que cuenta con un hair spa de talasoterapia, ve repetirse temporada tras temporada este mismo desfile de otoño.
La buena noticia es doble. Primero, se pasa solo. Y segundo, aunque no puedas evitar del todo esa renovación, sí puedes llegar a la cita en tu mejor versión y no sumarle una caída extra que sí está en tu mano.
¿Por qué se cae más el pelo en otoño?
Porque el verano deja a más pelo «en reposo» de lo normal, y el otoño es la estación en la que ese pelo, por fin, se suelta. «A mis clientas se lo explico con una imagen sencilla: en verano, con el sol, el cuerpo retiene más pelo, como si quisiera protegerte. Cuando llega el otoño y los días se acortan, suelta ese excedente casi a la vez. Por eso lo notas de golpe en el cepillo… pero no lo estás perdiendo: le toca el relevo.» Felicitas Ordás.
En términos técnicos, el cabello alterna una fase de crecimiento (anágena) y una de reposo (telógena) de unos tres meses. El verano empuja a más folículos hacia esa fase de reposo y, cuando bajan las horas de luz, se libera el excedente: de ahí que la caída se concentre entre septiembre y noviembre.
En detalle · El ciclo del pelo
En condiciones normales, entre un 10 % y un 15 % de tu cabello está en reposo en cualquier momento, y perder entre 50 y 100 pelos al día se considera del todo normal. La fase de reposo dura unos tres meses: por eso el pico de «reposo» del verano se traduce en un pico de caída ya entrado el otoño.
¿Es normal? ¿Y cuánto dura?
Sí, es normal, y dura poco: hablamos de semanas, no de meses.
«Es de lo más normal y, sobre todo, pasajero: unas semanas y se regula. No es una enfermedad; es el calendario natural del pelo. Otra cosa es que se alargue o aparezcan zonas despobladas: ahí sí hay que mirar.» Felicitas Ordás.
La caída estacional es difusa (se reparte por toda la cabeza, no deja zonas peladas) y transitoria: la mayoría la nota arrancar a finales del verano y remitir sola en pocas semanas, a medida que ese excedente de pelo en reposo termina de soltarse.
Los consejos de Felicitas: lo que sí depende de ti
Aquí es donde entra su experiencia. «No podemos cancelar el otoño —resume—, pero sí evitar sumarle una caída de más por maltrato.» Estos son los gestos que recomienda poner en práctica desde hoy:
- Empieza por el cuero cabelludo. «La caída empieza donde nace el pelo, así que lo primero es cuidar el terreno.» Después del verano llega saturado de restos de producto, sudor, sal y protección solar, de ahí que recomiende una limpieza suave y purificante: «Piénsalo como la tierra de una planta: por muy bien que cuides las hojas, si la raíz no está sana, no hay nada que hacer.»
- Sé delicada con el pelo mojado. «Es el momento en que la fibra está más frágil. Desenrédalo siempre con cuidado, de puntas a raíz y con un peine de púas anchas, sin tirones bruscos.» Baja la temperatura del secador y usa protección térmica: mucho de lo que parece caída es rotura.
- Afloja los recogidos tirantes. «Coletas muy apretadas, moños tensos y gomas agresivas mantenidas durante horas someten al cabello a una tensión constante que, a la larga, lo debilita en las zonas de más tirón.» Mejor recogidos sueltos y gomas que no marquen.
- Come pensando en tu pelo. «El cabello es un reflejo de tu estado general.» Proteína, hierro, vitaminas e hidratación son la materia prima de un pelo fuerte: «no hace milagros de un día para otro, pero es una de las bases que más se descuidan.»
- Baja el ritmo y descansa. «El estrés sostenido y la falta de sueño son enemigos silenciosos del cabello.» Y añade algo que solemos olvidar: «La relajación también forma parte del tratamiento. Un masaje en el cuero cabelludo no solo desconecta; activa la circulación de la zona, que es justo lo que necesita un folículo para estar fuerte.»
El Hair Spa de Felicitas: cuidar el pelo como un ritual
Aquí está la novedad de fondo, y quizá lo más bonito. En su Hair Spa Eksperience by Felicitas Hair, en Mataró, ha llevado hasta el final una idea sencilla: que cuidarse el pelo deje de ser un trámite y pase a ser un paréntesis de bienestar. Es un espacio de talasoterapia capilar inspirado en el fondo del mar —agua y activos marinos, aromas, luz y música— donde el cuero cabelludo se trata mientras el cuerpo entero se relaja.
«Soñaba con un sitio donde cuidarse el pelo se pareciera más a un viaje que a un simple lavado de cabello. Por eso lo llevé al fondo del mar: agua, algas y aromas marinos que tratan el cuero cabelludo mientras el cuerpo entero baja el ritmo.» Felicitas Ordás.
El hair spa ofrece distintos rituales según lo que pida cada cabello y cada estación, y uno está pensado justo para estas semanas: el ritual Anti Hair Loss, que acompaña la caída de otoño. Como embajadora de Revlon Professional en España, Felicitas trabaja con la línea de talasoterapia capilar Eksperience de la marca, que aprovecha algas e ingredientes marinos para revitalizar y remineralizar el cuero cabelludo.
¿Y por qué en salón y no solo en casa? «Un tratamiento recibido con prisa es media dosis —apunta—. Cuando lo recibes en calma, con el masaje, el agua y los aromas, rinde el doble.» Ojo con las expectativas: un buen ritual mejora el cuero cabelludo y cómo se ve el pelo, pero no «cura» una caída de origen médico.
«Y aviso siempre de lo mismo: aquí manda la constancia. Un tratamiento puntual ayuda, pero es la rutina la que sostiene el resultado.» Felicitas Ordás.